Acostumbrados a “aguantar”, este parece el año ideal para recriar.
Cuando hay pasto en serio, la recría no se mantiene: se acelera sola.
La cuestión no es estirar la oferta, sino convertir pasto en kilos baratos.
📌 Lectura rápida (2 minutos)
- El pasto de verano rinde mucho, pero dura poco.
- El manejo pesa más que el suplemento.
- Lo que no se gana en verano, no se recupera en invierno.
- El objetivo no es diciembre: es llegar bien a mayo.
1. La ventana del pasto: rinde mucho, pero dura poco
El pasto de verano explota… y después se termina.
Esa es la verdadera oportunidad de la recría: engordar cuando el potrero está gordo.
Con buena oferta forrajera:
- 700–800 g/día son mas que reales.
- El manejo pesa más que la suplementación.
Dos decisiones que ordenan todo:
- 🐮🐮🐮 Cuántas cabezas metés.
- ⏳ A qué velocidad pastoreás.
👉 El secreto: entrar a tiempo, no después.
2. Emparejar lotes y corregir colas
La abundancia es el mejor momento para:
- Adelantar terneros livianos sin gastar.
- Asegurar un invierno fluido (que “pase nomás”).
- Aprovechar a los cabeza, que seguramente se van antes.
Siempre va a haber cabeza y cola, pero no se pueden separar mucho.
Si en marzo hay 25–30 kg de diferencia, en junio pueden ser 50.
3. Ganancias altas con poca suplementación
En este contexto el suplemento no es motor, es ajuste:
- 0,3–0,5% PV de maíz,
- para asegurar energía cuando el pasto se “lava”.
4. 🔄Cargar más y rotar rápido
Dividir los lotes en parcelas mas pequeñas puede ser una opción para entrar al lote en condiciones adecuadas.
Rotacion simple

Rotacion intensiva

Con pasto de sobra, lo difícil es que no se pase.
Estrategia:
- ⏳ Entradas más cortas.
- Cargas temporalmente mayores 🐄🐄🐄🐄.
- Mantener las pasturas vegetativas el mayor tiempo posible ✂.
👉 No es guardar pasto: es transformarlo en kilos.
Guardar pasto de verano sirve… pero no para engordar.
5. Prepararse para el otoño–invierno desde ahora
La recría siempre mira al invierno.
El verdadero objetivo de esta abundancia es llegar a mayo:
- Con el ternero firme.
- Con 250–270 kg asegurados.
- Con margen para sostenerse.
Un otoño lluvioso nos puede dejar mal parados.
Lo que no hiciste ahora, no se recupera después.
6. Elegir qué lote dejar pasar
Con tanto pasto, siempre alguno se pasa.
La clave es elegir cuál:
- Pasturas viejas, con más fibra.
- Campo natural de menor calidad.
Cuando el forraje se pasa:
- Sube la lignina.
- Sube la FDN.
- Baja la digestibilidad.
- La conversión cae.
Si sobra pasto:
➡Hacer reservas
➡ Aprovechar para preparar verdeos de invierno.
7. Con pasto de más, cambia el negocio
La abundancia abre opciones:
- Recría más larga.
- Más kilos a la venta.
- Selección de hembras de reposición.
- Invernada más barata.
Los kilos ganados en verano ordenan todo el sistema
y bajan costos reales.
Volver a lo normal: dónde queremos quedar parados
La abundancia es corta, que queda cuando se va:
- Lotes más parejos.
- Kilos ganados y ya amortizados.
- Un sistema ordenado para enfrentar el invierno.
Aprovecharla o no define medio año de recría.
Cierre
El pasto que hoy sobra no son solo kilos baratos:
es la oportunidad de tener ordenado el año y decidir cómo se pasa el invierno.
Lo que se gana ahora no son solo terneros más firmes,
sino la tranquilidad de haber transformado la abundancia en futuro.
