
Cosechar y sembrar
Todos siembran y el clima acompaña. Se cosecha soja y se siembra trigo, una coordinación difícil pero posible.
El desafío: liberar el lote, arrendarlo, realizar el barbecho, sembrar y que nazca antes de que vuelvan las lluvias fuertes.
Esta gestión de recursos convierte al productor en experto en agricultura, logrando implantar el nuevo cultivo y rápidamente colorear de verde toda la provincia.
Negocio o manejo
Esa misma vorágine nos hace profesionales del manejo del cultivo, pero ¿todos entienden el negocio?
¿Se sabe cuál es el costo de indiferencia?
¿Ese costo pesa igual para un productor chico que para uno grande?
¿Qué pasa si no se siembra?
Esas preguntas a veces son incomodas, porque más allá de las respuestas se siembra igual, y nadie quiere escuchar que no es la categoría en la que puede jugar.
Los costos Vs el rendimiento
Costos directos
| Referencia | U$s/ha |
| Laboreos | 107,4 |
| Agroquímicos | 192,2 |
| Semilla | 64,4 |
| urea | 190 |
| Dap | 127,4 |
| Total | 681,4 |
Rendimiento
| Rendimiento (Tn) | Precio U$s/tn | U$s/lote |
| 3 | 232 | 696 |
| 3,8 | 232 | 881,6 |
Según las tablas, el trigo genera entre 15 y 200 U$S/ha.
El resultado es positivo si miramos solo costos directos, pero… ¿Y si le sumamos el FLETE?
Flete (130 Km)
| Toneladas | U$s/tn | Total/lote |
| 3 | 39,33 | 117,99 |
| 3,8 | 39,33 | 149,454 |
Si se tiene en cuenta el flete; a 3000kg/ha el trigo pierde mientras que a 3800 se ganarían 50U$S.
Si se tiene en cuenta que el rinde histórico ronda los 2.5tn/ha. el negocio pasa a ser dudoso, aunque en los últimos años el promedio por hectárea haya aumentado todavía se encuentra lejos de los 3.8 tn/ha.
Y sin embargo, el trigo se sigue sembrando.
Ignorantes vs Audaces
El motivo por el cual se decide sembrar un cultivo, varía y se mezcla entre lo audaz y la ignorancia.
Conocer el cultivo no es condición para producirlo con éxito. Se sabe cuántas semillas se necesitan por hectárea, las enfermedades que castigan y el pasto que no tiene que estar. Lo que no se sabe o lo que se decide ignorar son los riesgos, esta decisión de “desconocer” permite seguir trabajando.
De la misma manera se encaran los costos productivos, se preocupan por conocer cuánto cuesta el fertilizante o cuánto cuesta la siembra. Pero saber cuánto es el costo total del trigo suele no conocerse con exactitud, probablemente porque el dato empuje a la decisión de no sembrar.
¿Se conoce el costo de indiferencia?
El costo de indiferencia, es el rendimiento económico donde no se ganó ni se perdió. Muchas veces, ese valor se escucha en las agronomías, en los remates o en las reuniones sociales, pero no se calcula en detalle.
Por otro lado, ese número genera miedos e incertidumbres, aunque puede tener mayores consecuencias para un productor que para otro.
¿Cuál es el riesgo de sembrar trigo?
Las demandas del cultivo están condicionadas por la eficiencia de las labores y el momento en el que esta se realiza. Limitados además por las condiciones de suelo. Dependiendo de la estructura que se posea, la dependencia de maquinaria o la imprevisibilidad temporal de realizar la tarea puede pesar más que la incertidumbre climática.
Riesgo Climático
Al igual que todas las actividades agropecuarias, el factor clima es una limitante que si bien se conoce muchas veces dejamos de mirarla por la necesidad de llegar a sembrar lo proyectado.
Gestión de tiempos
Las labores pueden realizarse con una calidad de trabajo correcta, pero fuera del periodo apropiado del cultivo trae consecuencias invisibles que pueden explicar el techo productivo.
La decisión de cuánta superficie sembrar se toma con anticipación, aunque dónde y cómo se implanta, en ocasiones, se va resolviendo sobre la marcha.
Llegar con el arrendamiento OK, que el lote esté limpio y sin roturas, que los pisos dejen trabajar o que la maquinaria llegue en el momento que se la necesita; son condicionantes que limitan la ejecución de los trabajos en el tiempo deseado.
Dependencia operativa
Muchas veces el poseer maquinaria propia resulta una limitante para llegar a tiempo para realizar las labores (si se tiene maquina propia para que contratar).
Del mismo modo, si uno depende de las maquinarias contratadas la posibilidad de llegar a tiempo queda en manos de que el contratista “llegue”.
Estas dudas limitan la decisión de realizar los trabajos en el tiempo correspondiente y genera retrasos operativos o una mala calidad del mismo. Ser conscientes de esto condiciona si el cultivo tendrá un manejo ofensivo o defensivo.
Además de existir este problema de manejo que trae consecuencias directas, existe el riesgo de heredar el problema a los cultivos siguientes.
Heredabilidad intra lote
La brecha de manejo necesaria para que el cultivo se exprese puede condicionar al cultivo siguiente. Lotes huelleados, desbalanceados nutricionalmente, con presencia de malezas o liberados tarde, traen consecuencias directas al cultivo siguiente, que no son necesariamente problema del lote, sino de manejo del cultivo anterior.
El momento de sembrar
Esta decisión se encuentra atada, no solo a las fortalezas que se tiene como productor, sino también a los riesgos que trae el llevar a cabo esta acción.
Se entiende que no es solo por la necesidad de realizar un negocio rápido, también se siembra para realizar rotaciones, mantener exclusividad de maquinarias, lógica financiera, mantener contratos, etc.
Ser conscientes del costo de sembrar, los riesgos que esto conlleva y a su vez entender las consecuencias de que si sale mal es muy probable que el siguiente cultivo también salga perjudicado, es una decisión que no la puede tomar cualquier productor.
Hasta acá, incluso el análisis de costos sigue siendo parcial.
No se está considerando el arrendamiento ni el gasto de estructura.
La estructura operativa ayuda a enfrentar estos riesgos, algunos productores cuentan con maquinaria propia y espalda financiera, mientras que otros dependen de contratistas y crédito.
Diferentes realidades productivas aumentan o disminuyen el riesgo pero no los elimina.
Decidir sin decidir
Entonces si el margen es ajustado, el clima es variable, los tiempos productivos no se terminan de manejar y el cultivo demanda una puntualidad que no se posee.
La decisión, de sembrar ¿en que se apoya?
Se apoya en la necesidad de sostener una estructura, de cumplir con una rotación, de mantener funcionando una maquinaria o simplemente de no frenar la rueda.
Porque en muchos casos, no sembrar también tiene costo.
Y ese costo no siempre es económico.
Por eso el trigo se sigue sembrando.
No porque siempre sea el mejor negocio.
Sino porque, en muchas empresas agrícolas, no sembrarlo es todavía más difícil de justificar.
- Costos y precios estimados en base a referencias publicadas por Márgenes Agropecuarios
